"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" Bertolt Brecht

lunes, 18 de abril de 2011

Carteles amarillos

La ejecución del presupuesto de la Ciudad suele ser protagonista de notas de este blog. En muchas de esas notas, se ha hecho hincapié en que esa ejecución presupuestaria muestra dos caras: una brutal subejecución de partidas de gasto social (inversión en educación, salud y vivienda, sobre todo), pero a la vez una sobreejecución de partidas de gastos en rubros que tienen que ver con las auténticas prioridades de la actual administración. Una de ellas, como lo hemos señalado, el despliegue publicitario de la gestión. 
Es así que respecto de la ejecución del presupuesto 2010, observábamos respecto del gasto en publicidad:
"la publicidad oficial tuvo otro año de rotundo éxito presupuestario: la Secretaría de Comunicación Social llegó a gastar en "Publicidad y Propaganda" la suma de $ 136.685.013,62, cuando su presupuesto original era de $ 95.900.697. Es decir, una ejecución del 142,52 % del presupuesto, engrosado a costa de comedores escolares, por ejemplo. "
Una de las formas más visibles de publicidad tiene que ver con los carteles de obra (ejemplos de su utilización en este post) La imagen que encabeza este artículo es una captura de pantalla de la página 40 del anexo del Boletín Oficial de la Ciudad del día 18 de abril de 2011. En la página siguiente, podemos encontrar una descripción del cartel, que pertenece a un llamado a licitación (en este caso, una serie de obras de "puesta en valor" en el CGPC N° 4, con un plazo de obra de sólo 60 días corridos):
"El Contratista colocará, proveerá y conservará en el edificio, un (1) cartel de obra de acuerdo con las indicaciones y normas del plano que se le entregará. El mismo estará iluminado. Dicho cartel, en el cual también constará la fecha de finalización de la obra, se instalará dentro de los 5 (cinco) días de iniciada la obra y se mantendrán el tiempo que la Dirección determine luego de terminados los trabajos. Serán a cargo del Contratista las reparaciones motivadas por su retiro y su traslado hasta el lugar que indique el Gobierno de la Ciudad. El cartel se realizará en chapa de hierro D.D.B.W.G. Nº 24 sobre bastidor de madera de pino Paraná de 3m x 2m, con refuerzos especiales. En la parte anterior estará pintado con una mano de antióxido sintético al cromato de zinc, una mano de fondo sintético y tres manos de esmalte sintético brillante color blanco. Barras y tipografías azul. En la parte posterior estará pintado con una mano de antióxido sintético al cromato de zinc, una mano de fondo sintético y cinco manos de esmalte sintético semimate, previo a la colocación sobre el bastidor de madera. El cartel de obra se fijará a la fachada u otro lugar que indique la Inspección de Obra, mediante grapas especiales para clavar, de hierro cadmiado de sección cuadrada de 12,5mm x 12,5mm con largo adecuado de tal forma que asegure el correcto sostén del mismo. El cartel de Obra quedará en poder del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires." (la negrita es mía)
Muchas veces fui consultado respecto de si estos carteles formaban parte del gasto publicitario (la información respecto de la obra ocupa menos de la quinta parte del cartel). Como puede observarse, la respuesta es que forma parte del costo de las obras, no se utiliza un centavo de la partida destinada a publicidad.
Probablemente se puede decir que sería ingenuo pensar que los carteles de obra, que son obligatorios, corresponden al gasto publicitario. No obstante, tengo la impresión de que hay algunos condimentos particulares de casos como este que invitan al debate, sobre todo teniendo en cuenta la superficie del cartel (seis metros cuadrados), el espacio que en dicha superficie ocupa la información y el espacio que ocupa la publicidad, el plazo breve de la obra, su costo ($ 747.219,18), y el hecho de que el cartel quedará en la fachada del lugar hasta que un funcionario del Gobierno lo determine, lo que permite dejarlo en su lugar durante años.

PD: Para acceder a información sobre el veto de Macri a la Ley de Publicidad Oficial, clic aquí.

6 comentarios:

  1. Será que la guita de las obras se va en carteles...
    Cordialmente,
    Yo.

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  2. También hay gasto publicitario que no se paga con la partida de publicidad, como el ploteo de los camiones de basura con propaganda de la gestión y muchos otros ejemplos.
    Si tuviéramos acceso a un detalle bien desagregado de los gastos, nos podríamos dar un flor de disgusto con este tema.

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  3. Hola Fernando. Te saludo y felicito por tu blog y quería preguntarte si tenías información sobre los libros que regala a los alumnos de escuela media el ministerio de educación de CABA. Me llama la atención que, mientras que los que llegan a las escuelas -no a los almunos- de PBA son de distintas editoriales, los que se entregan en las de CABA -tres volúmenes por alumno- son de alguna de las empresas del Grupo Santillana (siendo que muchas veces los textos específicos que llegan para un año no tienen demasiado que ver con el diseño curricular correspondiente). Bueno, como la mayoría de las cosas de la gestión de Maurizio, me huele un tanto mal, y soy una persona muy aquerenciada con sus prejuicios (con algunos, al menos). Saludos.

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  4. Adriana: En la semana averiguo sobre el tema. Tengo entendido que alguien en nuestra oficina estaba trabajando en eso.
    Muchas gracias por el comentario sobre el blog,
    Saludos

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