"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" Bertolt Brecht

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Alquilar no se puede


Luego de muchos años de macrismo, hay algunas cuestiones que tienen que ver con el desarrollo de las campañas que muestran líneas de continuidad bastante a la vista, pero que no por ello dejan de ser muy efectivas y difíciles de contrarrestar.
Muchas veces logro llamar la atención de algún interlocutor diciéndole que los globos me parecen una forma muy inteligente de hacer campaña. Es cierto que no sólo logro llamar la atención, sino que a veces también me insultan. Paso a explicar: el PRO es una fuerza política que, más allá de muchos aciertos que no deseo discutir ahora, tiene que trabajar duro para ocultar su costado menos amable: el que creó la UCEP, el que reprime con la Policía Metropolitana, el de un Jefe de Gobierno procesado por montar una red de espionaje, el que disminuye la participación de salud, educación y vivienda en el presupuesto, el que aumenta la mortalidad infantil, en fin, la lista es larga. Un modelo de estado privatizador, que aumenta impuestos y multiplica la deuda. 
Más o menos todo eso que los principales medios le tapan bastante bien.
No obstante, en las campañas Durán Barba insiste en el reparto de globos y sonrisas. La idea, bastante efectiva en esta Ciudad, es mostrar al PRO como un partido cariñoso con los votantes.
Más allá de estos detalles, me quiero centrar en las campañas publicitarias y cómo estas apuntan no sólo a cubrir las falencias de gestión sino a satisfacer las demandas de determinado universo de votantes.

Publicidad oficial



La Ciudad tiró la casa por la ventana en materia de publicidad durante el primer semestre del año: gastó $ 655.999.272,79, un 245,21% más que en el primer semestre del 2014. Respecto del total gastado durante el 2014 ($ 720.043.800,85), es apenas un 8,9% menos.


El gasto en publicidad creció entre 2007 y 2014 un 1285,71%, muy por encima de cualquier registro de aumento de gastos o ingresos. Porcentualmente, pasó de un 0,57% del gasto total en 2007 a un 1,05% en 2014. Cabe destacar que en el primer semestre de este año electoral, lo destinado a publicidad oficial alcanzó el 1,81% del total de gastos:


No cuento con datos del gasto en publicidad discriminados por campaña, pero todos hemos visto la gráfica, escuchado el aviso en radio y el spot de TV, en el que por cierto no se han privado de poner la voz, la cara y la buena onda de Mauricio Macri. Seguramente se han gastado varios millones de pesos en esta campaña:



El aviso apunta a mostrar a Macri preocupado por un problema que afecta no sólo a los porteños sino a millones de argentinos, mostrando un costado social que está lejísimos de lo que ha sido su gestión en materia de vivienda al frente del Gobierno de la Ciudad: el IVC dejó de solicitar permisos de construcción ya en 2010 y la participación de la inversión en vivienda cayó del 2,92% del presupuesto en 2007 al 1,71% en 2014.

Alquilar en la Ciudad:

La Ciudad viene sufriendo un proceso de concentración de la propiedad que se ha pronunciado durante el gobierno de Macri. Casi uno de cada tres porteños alquila la vivienda en que vive, con los problemas que ello trae aparejado a la hora de renovar un alquiler o cambiar de hogar:


El Gobierno de la Ciudad ha sido un testigo inerte ante esta situación: si hay un mercado en el que la intervención del Gobierno de la Ciudad es prácticamente nula (por lo menos en lo que hace a ponerse del lado del eslabón más débil, que son quienes padecen algún tipo de déficit habitacional, porque a la hora de promover algunos negocios son bastante activos) es el mercado inmobiliario.
La propuesta de prestar dinero para el depósito inicial y ayudar a obtener garantías, mientras el Estado porteño no hace nada para promover el aumento del stock de viviendas o alentar el alquiler de viviendas ociosas, solamente sirve para encarecer los precios de los alquileres, si es que el programa tuviera éxito..., porque en definitiva la propuesta macrista no ha tenido en cuenta la potencial resistencia de locadores y agentes inmobiliarios a la solución ofrecida.
Claro está, en la formulación de políticas públicas es fundamental prever las posibilidades de implementación. En este caso, dicho análisis no se hizo adecuadamente o se ignoró adrede el resultado. Al fin y al cabo, el objetivo era publicitario.

Candidato

Horas después de publicado este post, vi un tweet de @romerodiario que posteaba esta imagen de TN, de marzo de este año:


La nota es bastante explícita:
"Mauricio Macri le pone proa al lanzamiento de su campaña a presidente con el plan "Alquilar se puede" que busca resolver un problema que tienen muchos estudiantes y familias que vienen a vivir a Buenos Aires: la falta de un garante para alquilar. El Banco Ciudad ocupará ese lugar y a su vez otorgará préstamos para los gastos iniciales. El candidato busca así mostrarse como una solución a un problema cotidiano de la gente."
La negrita es de TN!
Sigue luego:
"La conmoción que generó la muerte del fiscal Alberto Nisman pospuso varios lanzamientos políticos. Entre ellos, el plan Alquilar se puede del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que ahora será utilizado por Mauricio Macri como un trampolín para sus ambiciones presidenciales."
Esta negrita sí es mía. Más explícito, imposible.

4 comentarios:

  1. Es fundamental considerar las ingentes sumas de dinero q la justicia le habilito al GCBA ante la vuelta de los recursos provenientes de las cajas judiciales
    Ese dinero lrd servirá para realizar un poco de populismo puro y duro

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  2. Tendrán un poco más de dinero para prestarle a una multinacional sojera necesitada de solventar gastos mientras la cosecha reposa en varios silobolsas

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  3. Muy buena la nota, como siempre. Le estaría faltando el costo total del programa. (Yo lo escuché por radio a la disparada y era increíble la guita que habían puesto) Un abrazo desde Necochea.

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    1. Gustavo: gracias por el comentario. No me queda claro a qué te referís con lo del costo del programa, ya que en este caso, como se trata de algo que hace el Banco Ciudad, no tiene ese formato.
      Sí escuché a un legislador decir que se habían gastado 80 millones de pesos en publicidad para difundir por todo el país esta iniciativa. Lamentablemente no cuento con posibilidades de chequear si el dato es correcto, pero me parece perfectamente posible a la luz de las cifras del gasto en publicidad del Gobierno de la Ciudad. Tal vez sea eso lo que apuntás.
      Armar un programa presupuestario implica evaluar los costos de una decisión política y las metas a cumplir. En función de eso se destinan los recursos necesarios. En el caso de la publicidad de "alquilar se puede", y en base a esa cifra de 80 millones de pesos, el costo de cada uno de los 10 créditos otorgados fue el equivalente a comprarle a cada uno de ellos una flor de casa con pileta en Belgrano R. Claramente un despropósito.

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